3 cosas que tienes que asumir si quieres delegar

Cualquier emprendedor que quiere que su negocio crezca tendrá tarde o temprano que contratar a gente. Al principio de un proyecto tienes que gestionar todo tu mismo. Puede ser agobiante, incluso pueda generar estrés que te impida dormir pero por lo menos tienes el control.

3 cosas que tienes que asumir si quieres delegar

Derechos de foto de Fotolia

Delegar el trabajo no es una tarea fácil. Tienes que evaluar correctamente qué tipo de trabajo vas a dar a qué perfil de colaborador. Tiene que haber también una gran parte de confianza mutua. Comparto con vosotros 5 conclusiones a las que he llegado tras varios años de management.

1. No todo el mundo quiere responsabilidades: delegar no consiste en dar a otro el trabajo que no quieres hacer tú. Desde mi punto de vista es importante poder lanzar unos retos a las personas que trabajan para ti. Me parece una forma elegante de implicar un colaborador en el proyecto y motivarle dándole responsabilidades.

Pues no funciona así siempre. Hay gente que prefiere tareas repetitivas sin responsabilidades. Solo ven el trabajo como algo que les da de comer. No se implican mucho y no son proactivos en el trabajo. No es porque no pueden, solo que prefieren fijar sus prioridades más en la vida personal y esto es muy respetable. A estos colaboradores hay que darles un ámbito de trabajo muy preciso, con objetivos claros.

But what you do http://buy-an-essays.com/ need to bear in mind is how some professional writing services don’t offer exactly the same as SmartCustomWriting.

Essay Writing http://1-dish-network.net/ PK is one of the http://advertron.com.au/ reputable essay writing services, that every year delivers over 10 custom essays, research papers, dissertations, admission essays and other pieces of work to students who want to boost their grades.

2. Nunca te entienden a la primera: estoy lejos de hacerlo todo siempre bien pero creo que consigo expresar más o menos bien lo que quiero. He notado que todos que habían trabajado conmigo nunca entendian lo que quería a la primera. Dos factores principales juegan un papel importante en este contexto desde mi punto de vista. Un nuevo colaborador nunca te dice que “no” a la pregunta “¿lo has pillado?”. La verdad es que si hay algunos que te lo dicen y estos suelen ser en muchos casos los mejores después de un tiempo.

Efectivamente hay que asumir que la primera vez que explicas algo, el problema lo eres tú. Llevas mucho tiempo haciendo las cosas, es tu negocio y todo te parece sencillo. Por lo menos las tareas que decides delegar al principio. Para alguien que acaba de llegar, no es tan fácil. Para poder delegar hay que tener mucha empatía. Todos hemos experimentado un primer día de trabajo con miles de informaciones que llegan al mismo tiempo. Cada vez que tengo que trabajar con un nuevo colaborador me acuerdo con nostalgia de mis “primeros días”.

3. Te cuesta más tiempo controlar que hacer las cosas tú mismo: por lo menos al principio. Es un error de creer que contratar a alguien para que te ayude te va a hacer ahorrar tiempo y yue vas a poder dedicar tus esfuerzos en otras tareas. Eso debe de ser el objetivo a medio plazo. Sin embargo a corto plazo vas a tener que trabajar más.

Antes de contratar a alguien haces las cosas y punto. Al contratar una persona tienes que formarla, elaborar herramientas de control o de reporting de su trabajo, controlar este trabajo y muy a menudo volver a explicar las cosas.

Gestionar a personas es desde lejos lo más complicado que hay cuando montas tu empresa. Antes de delegar hay que tener muy claro el esfuerzo que es de formar a alguien y confiarle una parte de tu negocio. No quiero desanimar a nadie, no hay mejor recompensa que ver evolucionar un trabajador y verle convertirse en una persona clave de tu empresa. Sin embargo hay que tener claro lo que cuesta la fase de aprendizaje.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *